Anapradismo en el aire

Anapradismo en el aire

Prima de Daniel y Jorge Drexler, es más que ese simple parentesco. La cantautora uruguaya y también psicóloga, Ana Prada, logró hacerse lugar en la industria musical y es actualmente uno de los primeros pensamientos que surgen al hacerse mención del folklore rioplatense.

Su carrera musical empezó en 1994, encabezando el grupo “La Caldera” junto a Daniel Drexler, y desde entonces no dejó de prosperar. Participó como corista de diferentes artistas de la talla de Rubén Rada y Edu “Pitufo” Lombardo e integró la formación original del popular grupo vocal “La Otra” junto a Beatriz Fernández, Lea Bensasón y Sara Sabah.

Se inició como solista imprevistamente, cuando tras animarse a cantar en una reunión familiar un tema que había compuesto, captó el interés del músico y productor Carlos Casacuberta. “Soy sola” fue el primer disco que lanzó bajo su nueva denominación, dando inicio a la trilogía “Soy”, que comprende a los posteriores discos “Soy pecadora” y “Soy otra”. No tuvo que esperar demasiado: las giras y reconocimientos llegaron casi inmediatamente. Desde Uruguay hasta Argentina, Brasil, España y Dinamarca, cautivó a varios con sus distintas melodías. Fue nominada “Artista revelación del folklore” en los premios Gardel (Argentina) y tuvo otras tres nominaciones en los premios Graffiti (Uruguay).

Sus canciones entreveran ritmos folclóricos con otros contemporáneos, creando ese estilo de tantos otros, pero que a la vez es solamente suyo. Como consecuencia natural, se instaló un cierto “anapradismo” en el aire, esa pasión inmediata e inevitable que surge en todos los que la escuchan cantar.

Visitó Argentina en los últimos días de julio, fascinando a varios con ese innegable entusiasmo que la acompaña en cada nota de sus composiciones y reviviendo, indudablemente, ese cariño que sienten los fans hacia sus canciones.

Texto: Melissa Kuris
Foto: FB Ana Prada