Bollywood dance, de hobby a profesión

Bollywood dance, de hobby a profesión

Texto y foto: Melissa Kuris

Cuando Manisha Chauhan llegó a Argentina en 2001, jamás pensó que viviría la vida que está viviendo ahora. Eran épocas complicadas: la crisis estaba en su apogeo, y el país occidental se sentía muy diferente a su India natal. Por eso, cuando la oportunidad de practicar el Bollywood dance –una danza típica de su país– llegó, ella no lo dudó. Vistió su sari y desplegó sus habilidades en el ritmo que lleva desde la cuna.

Manisha vino al país luego de casarse con un argentino que conoció gracias al Sahaja Yoga, un método de meditación desarrollado por Shri Mataji Nirmala Devi. El casamiento fue arreglado por la fundadora, que vio en los dos el complemento del otro. Si bien la barrera idiomática fue un gran obstáculo, lo superaron gracias al amor que sintieron entre sí.

En el 2009, ya asentada en el país y con un casamiento exitoso que dio como fruto a sus dos hijos –Krishna y Ram, para poder tener su propio altar en casa, como cuenta entre risas–, Manisha empezó a dar clases de Bollywood Dance en un estudio que armó en su propio hogar en Paternal. Hoy, 16 años después de su arribo, Manisha cuenta en una entrevista con Conventillo Babel, los inicios de su pasión por el baile y su desarrollo en Argentina.

¿Cómo fue tu primer acercamiento a este tipo de baile?

Bollywood allá es parte de la cultura, como acá tomar mate. Todo el mundo si no baila, escucha la música. Entonces naces y ya estás escuchando música de Bollywood. Así que no me acuerdo a qué edad empecé a bailar. Miraba mucho las películas, escuchaba las canciones y bailaba todos los días. Para mí no existía otro juego que no fuera bailar. De grande me enteré que bailaba bien. A los 17 empecé a ir a fiestas y la gente empezó a ver cómo bailaba y a decirme que lo hacía muy bien. Cuando me casé y vine acá pensé que no iba a volver a bailar.

¿Cómo volviste a bailar acá?

La Embajada de India estaba organizando un festival de nuestra cultura y yo me acerqué a preguntar si podía bailar. Luego de verme hacerlo, me dijeron que podía participar. A partir de ahí muchas chicas comenzaron a preguntarme y a seguirme, así que empecé a dar clases. Después de ahí, no paré más.

¿En qué consiste el baile?

Es una combinación de baile y cultura. Bollywood es libre, pero en esa libertad tiene algunas reglas. Si querés armar una coreografía, primero tenés que saber qué influencia tiene la música. Nosotros allá tenemos muchos estados y cada uno es un mundo diferente: cambia la comida, el idioma, la vestimenta… Hay que ver qué influencias tiene para usar esa vestimenta, esos pasos. Y lo más importante es saber de qué se está hablando para interpretar eso. Entonces hay muchas cosas que son bien de cultura, y si uno no explica, las chicas no lo pueden expresar.

¿Qué balance harías entre tus inicios dando clases y ahora?

Crecí mucho. No sabía enseñar, en India aprendí sola, nunca me dio clases alguien. Entonces no sabía la técnica de enseñar y al principio tuve que encontrar la vuelta alumno por alumno. Eso sí aprendí mucho: a tener esa confianza de que uno sabe y puede trasmitir. Creo que siempre voy a crecer en eso, pero estoy mucho mejor. Cuando uno hace las cosas bien y es constante, no te queda otra que crecer. No hay otra.

¿En qué estás trabajando ahora?

Estoy preparando un musical sobre la mitología hindú. Como este es un baile que no se puede realizar sin el conocimiento de la cultura, la idea es que aprendan todo esto en su conjunto: la tradición, las reglas… Es muy diferente todo. En el musical no vamos a poder tocar todo pero si los puntos más importantes y conocidos en Argentina: Krishna, Shiva, Ganesha…

¿Qué aporta a tu vida este estilo de baile?

Para mí es una forma de mantenerme conectada con mi cultura. Me encanta difundirla porque para mí es la mejor que existe en el mundo. Me ayudó muchísimo bailar Bollywood, me siento más útil difundiendo mi cultura. Cuando vivía en India era solo baile, pero ahora es mucho más que eso.

¿Qué significa Bollywood para vos?

Me encanta. Cuando no bailo, extraño. No puedo vivir sin eso. Y ya no es solamente danza, son mis alumnos, mis colegas. No puedo pensar en vivir sin baile. Es parte de vida. Siempre fue parte de vida. Antes como un hobby y ahora como profesión. Pero yo creo que es una parte de India que tengo acá conmigo siempre. Trabajo y me llena de energía.

 

Podés seguir a Manisha en Facebook y enterarte de toda la información de este tipo de baile.