Brasil y Argentina en una misma cocina

Brasil y Argentina en una misma cocina

Texto y fotos: Melissa Kuris

Cuando Ana Paula Caeiro vino a Argentina, hace ya nueve años, no fue con un plan en mente. La idea era vivir con su esposo, quien ya habitaba tierras argentinas. Pero con el pasar de los meses, la brasilera oriunda de Minas Gerais encontró en su pasatiempo de la infancia el inicio de un proyecto prometedor.

Así comenzó a crecer Ana Cakes. En sus inicios era una página en dónde vendía sus productos (la mayoría de origen brasilero), pero con el tiempo se animó a compartir sus recetas a través de distintos videos. Con esa idea en mente, Ana Cakes hoy funciona como un doble canalizador de cultura: por un lado es una forma de compartir con el pueblo brasilero las técnicas —y algunas recetas— argentinas; y por otro un modo de difundir el paladar de su país de origen con el país que la recibió de brazos abiertos.

-¿Cómo nació tu pasión por la cocina?
– Mi mamá me cuenta que desde chica ella hacia bizcocho de queso y me daba pedazos de masa para que amasara y yo estaba horas con eso. Entonces desde chica me acuerdo de estar haciendo eso. Y a los 7 años ya hacía budines sola. Siempre me gustó. En Brasil había un programa de cocina de Ana Maria Braga, y yo quería hacer todo lo que ella hacía.

– ¿Cómo surgió la idea de hacer el canal?
– Fue idea de mi hermano. Yo soy tímida y no quería, pero después empecé a mirar videos en YouTube y me gustó la idea. Y pensé que iba a funcionar porque yo hice todos esos cursos de pastelería y gastronomía, entonces tengo muchas técnicas incorporadas. Así empecé. Y en el primer video no tenía nada: la pared era blanca, no tenía luces profesionales, losas especiales… Y con el tiempo se fue dando.

– ¿Por qué tomaste la decisión de hacer el canal en portugués en vez de en español?
– Antes del canal yo tenía mi página de Ana Cakes y a veces publicaba en castellano y otras en portugués porque tengo público allá y acá. Después empecé a publicar en el mismo post con los dos idiomas. Pero cuando concebí el canal estaba más enfocado a Brasil, porque pensé que iba a traer más gente. La gente de Brasil no tiene incorporada la pastelería de acá. Y me gusta hacer las cosas de acá, pero a la vez tengo muy incorporado cosas de allá. Me gusta mezclar los dos.

ana cakes conventillo babel

– Además del canal, hacés recetas por encargo…
– Esa parte surgió antes que todo. Antes de estudiar, hacía cosas con recetas de mi mamá. Cuando llegamos acá vivimos un año en un hostel y compré un horno en Coto y lo tenía en la habitación. Vendía lo que hacía en mi trabajo, y mi esposo en el de él. Hacía roscas, galletitas, bombones. Después me quedé sin laburo y empecé a hacer muchas recetas brasileras como empadinha y pastel, y se los llevaba al trabajo de la gente. Y así me empezaron a conocer.

– Además de los videos dedicados a la gente de Brasil, también están productos que vendés acá…
– También hay una parte del canal que tiene recetas argentinas. Están los dos países bien representados. Es lo que digo, por mas que yo me vaya de Argentina, es donde me recibí, donde me formé. Me encanta el país. La mitad esta acá y la mitad allá. Porque en Brasil nací y tengo todo esa cultura, pero acá aprendí todo lo que sé.

Cuando empezó su canal, el primer video que publicó fue enseñando a hacer el tradicional pão de queijo (pan de queso), una receta típica de su querida Minas Gerais. Hoy comparte su tan adorada receta con el público lector de Conventillo Babel.

ana cakes conventillo babel 2

Ingredientes
Rinde 120 porciones individuales de 20 gramos
• 1 kilo de fécula de mandioca
• 1 cucharada de sal
• 600 gramos de queso muzzarella rallado
• 4 o 5 huevos
• 500 ml litro de leche
• 240 ml de aceite

Modo de preparo
• Mezclar la leche y el aceite y hervir hasta que comience a burbujear en los bordes de la olla.
• Mezclar la sal con la fécula. Agregar el aceite y la leche a la mezcla hasta que esté bien integrado.
• Cuando la masa se enfríe un poco, agregar los huevos uno a uno hasta encontrar el punto justo. Pueden ser 4 o 5.
• Incorporar el queso rallado y mezcla hasta lograr una masa uniforme.
• Hacer bollitos del tamaño que se desee y llevar al horno de 15 a 20 minutos a 220 grados, una vez precalentado el horno.
Tip: Los bollitos crudos pueden congelarse por cinco o seis meses y calentarse cuando uno quiera sin necesidad de descongelar.