Perú: del imaginario al acontecimiento social

Perú: del imaginario al acontecimiento social

El pasado 27 de julio se realizó “Buenos Aires celebra Perú”, en la Avenida de Mayo. Organizada por la Subsecretaría de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de la Ciudad junto con la Embajada del Perú y el Consulado General del Perú, fue una fiesta absoluta.

La Avenida se pintó de rojo y blanco, y no es para menos, ya que sobran motivos para festejar debido a que julio es el mes cultural del Perú en Buenos Aires (PerúBA). Además, se festeja el día de la peruanidad y principalmente el 193º aniversario de su independencia.

Los presentadores de la jornada calculan que entre 40 y 45 mil personas asistieron al evento, superando la concurrencia del año pasado. Incluso el Cónsul General del Perú en Buenos Aires, el Embajador Marco Núñez Melgar, quien habló a las 16, se mostró muy contento y orgulloso ante la enorme convocatoria y el éxito.

Para la celebración se montó un escenario en la Avenida de Mayo, durante la jornada se presentaron múltiples espectáculos artísticos de música y danza nativa, y contó con una gran pantalla que mostraba paisajes y bailes tradicionales del país.

A su vez, a lo largo de la Avenida había alrededor de 125 stands, la mayoría ofrecía una gran variedad de platos típicos entre ellos se encontraban: causa rellena, ají y caldo de gallina peruano, carapulcra, anticuchos, mazamorra, ceviche, ocopa, patasca tarmeña, arroz zambito, picarones, papa a la huancaína, suspiro limeño, etc.

También existía la oportunidad de adquirir artesanías en algunos puestos, por ejemplo con motivos incaicos y en otros podías comprar alguna estampita, imagen religiosa o rosario. Asimismo, podías acercarte para ver y tocar a la Virgen de la Puerta, la Virgen del Carmen, el Señor de los Milagros y el Señor de Ccoyllor Ritty.

Era muy interesante recorrer cada puesto, aunque con lentitud y algo de dificultad por la enorme concurrencia, ya que te permitía conocer más sobre la cultura y la gastronomía peruana. Las personas hacían cola para comprar comida y luego la saboreaban con su familia o amigos durante el paseo. Todos caminaban con una bandeja en la mano y los platos que más se veían al paso eran los anticuchos con o sin guarnición, el ceviche, los picarones y el ají de gallina entre otros.

Sin dudas fue una jornada a puro ritmo, diversión y sabor que se extendió más allá del horario de cierre previsto.

Texto: Irene Rousalis
Foto: Gabriel Costa