El arte de pintar nubes

La idea de pintar sobre el agua puede parecer un tanto descabellada para quien no conoce este importante método decorativo tan tradicional de Turquía y otras culturas del Este. Y sin embargo, el Ebru data por lo menos del siglo XI y el más antiguo del que se tiene registro fue confeccionado allá por 1447. El término significa “como una nube”, lo cual resulta fácil de entender una vez que vemos uno.

¿En qué consiste el Ebru? Es una técnica que hace uso de elementos naturales. Se usan crines de caballo y ramas de rosal como pinceles, pigmentos naturales, papel absorbente (“aherli” hasta el siglo XX en que ya se usa papel mate de 60-80gr), goma de tragacanth (una planta propia de Anatolia) para espesar el agua y, para hacer todo esto un poco más raro, bilis de buey para poder extender los colores e impedir que se mezclen.

El artista dibuja sobre el agua espesada y manipula los colores de formas casi mágicas, formando hermosos dibujos que, al menos en los países musulmanes, no incluyen nunca rostros humanos. Una vez satisfecho con su trabajo, coloca el papel por encima de la obra hasta que el dibujo se pegue, increíblemente, a la hoja. El resultado puede ser desde una hermosa planta hecha en casa por cualquiera con el tiempo necesario. Sí, usted puede hacerlo, hasta obras de una hermosura y un acabado exquisito.

Insisto, esto se puede hacer en casa, no hace falta más que mirar uno de los tantos tutoriales que abundan en la web. Y para motivarlos, les mostramos un video donde se puede ver hasta qué punto se puede llegar con esta legendaria forma de maravillar el espíritu.

Texto: Manuel Migoya