El tomillo, una lágrima de Helena de Troya

Conocido científicamente como Thymus Vulgaris, el tomillo es una planta perenne de unos 40 centímetros de altura. En la gastronomía se usan sus hojas, pequeñas ramitas, que traen consigo un fuerte aroma.

Si querés tenerla en tu casa, podés conseguir en versión semilla o plantines. ¡Atención colgados! No es muy amiga del agua, así que no requiere mucho riego.

Un poco de historia

El tomillo es originario de las zonas áridas cerca del Mediterráneo. Cuenta la leyenda que nació de una lágrima de Helena de Troya, de las que los guerreros obtuvieron fuerza y coraje.
Fue ese origen el que llevó a que los pueblos cercanos a ese mar lo utilizaran como medicamento para aliviar dolores. Algunos también lo usaban contra la caída del cabello o para asegurar el éxito en los encuentros amorosos.
¿Cómo llegó a la fama? Los romanos fueron llevándolo por toda Europa ya que lo usaban para purificar sus viviendas.

¿Para qué uso el tomillo?

– Podés aplicarlo cuando preparás sopas, salsas, carnes y hasta postres.
– Dicen que lo ideal es usarlo fresco, pero el seco sirve, aunque en menor cantidad.
– A diferencia de otras especias, podés incorporarlo desde el inicio de la cocción.