¿Guiere mercería barata, señora?

¿Guiere mercería barata, señora?

“Yo me quedaba pensando de dónde sacaban la voluntad de vivir estos hombres, de vivir así tan terriblemente, y de dónde extraían el coraje y la resistencia para pasar la mañana y la tarde caminando, caminando siempre, bajo el sol, gritando dulcemente entre las polvaredas del arrabal:

– ¿Guiere mercería barata, señora?

El turco es soñador por naturaleza. De allí que sea jugador. Y a ello se une su vida: una vida de trabajo que es desmoralizadora en su más alto grado, y para la cual se requieren una serie de fuerzas que pronto se acaban.

Cuando gane no jugará más, y esto es lo que lo diferencia del jugador criollo que, gane o pierda, se jugaría hasta el alma si se la acepta el quinielero o el banquero.”

Roberto Arlt, Aguafuertes porteñas