Holanda en Buenos Aires, más allá de los estereotipos

Holanda en Buenos Aires, más allá de los estereotipos

Texto: Melissa Kuris
Foto: Gentileza Silvia Rottenberg

Silvia Rottenberg es argentina, pero cuando tenía 3 meses se mudó con su familia a Holanda, lugar que la vio crecer y enamorarse del arte. Regresó a la Argentina en varias oportunidades, pero la segunda vez que viajó sola, fue la que cambió todo: conoció al que ahora es su marido.

Ese fortuito encuentro, sumado a sus deseos de organizar un proyecto cultural en el país, hizo que decidiera volver y establecerse en Argentina. “Amo estar en Buenos Aires, todos siguen su corazón… o al menos están tratando de hacerlo”, revela en una charla con Conventillo Babel, acompañando con una mirada soñadora en sus ojos.

Una vez asentada en el país, decidió fundar, junto a una amiga, el Instituto Holandés en Buenos Aires (NIBA, por sus siglas en holandés), que se dedica a organizar diferentes eventos con el foco sobre la cultura de Holanda. En la actualidad, conduce el proyecto desde su hogar y con diferentes voluntarios que tienen su misma misión: difundir la cultura holandesa en Argentina.

Silvia Rottenberg, sobre la bicicleta.

NIBA, uno de los grandes amores

– ¿Cómo eligen la cultura holandesa que quieren mostrar?
– Tenemos una visión y una misión desde el Instituto que tiene que ver con mostrar la cultura, pero no está tan definido qué es la cultura. Decidimos focalizarnos en algunos temas para ser más transparentes y concretos como Instituto. Como soy curadora de arte y tengo conexiones con los museos de allá y de acá, resultó lógico que las artes visuales fueran uno de los cuatro temas a tratar. Por el éxito que tiene el cine holandés, surgió como otro de los pilares. Después fue apareciendo orgánicamente la música y, un poco más diferente, la bicicleta.

– ¿Por qué la bicicleta?
– No fue algo que planeamos desde un principio. Estábamos más enfocados en cultura como las high arts: cine, artes visuales, música clásica, cosas así. Pero desde el principio, el NIBA se creó como una forma de difundir la cultura, y parte de la cultura holandesa es la de andar en bicicleta. Así surgió el programa ABC —por Amsterdam, Buenos Aires y Copenhagen, tres ciudades bike friendly—, desde el cual invitamos a especialistas a contar y hablar sobre la temática.

– ¿Cuál es la visión de Holanda que querés transmitir?
– Me gustaría que no se lo relacione solamente con molinos, queso, suecos, sino que es una nación que tiene su historia en el arte, en la música. Sería una lástima si no comparten ese conocimiento, es un país muy abierto a ideas dentro de la cultura y quiero compartir ese nivel de cultura con otros.

Música en el NIBA

– ¿A qué te referís con lo no tradicional?
– A no solo focalizar en el paisaje y la comida, sino también mostrar que es más que eso y que en el arte, el diseño, la arquitectura, la fotografía hay muchos holandeses muy interesantes para descubrir. Porque andar en bici no es solamente la imagen de alguien en Ámsterdam, es una manera de planificación de una ciudad que en Holanda es muy organizado.

– ¿Creés que alcanzaste lo que habías propuesto inicialmente?
– Tenemos mucha gente que nos apoya y podemos lograr muchas más cosas de las que pensaba posible. Eso es lo bueno: es difícil armar algo, pero también con muy poco se puede hacer muchas cosas acá porque hay mucha voluntad, mucha energía, pasión, dedicación. Eso es lo lindo de Argentina.

Jóvenes en el NIBA

Lo que viene…

– ¿Qué otros sueños tenés a corto y largo plazo?
– Tener esa casa con muestras, muchos eventos y un programa fijo. Y también sería bueno tener la posibilidad financiera de tener continuidad. Los institutos culturales que existen acá son apoyados en gran parte por sus gobiernos nacionales y tienen continuidad.

– Se nota la pasión…
– Sí, empezamos por la pasión y seguimos por la pasión, porque sino, no pasaría nada. Es muy lindo porque estamos rodeados por gente que quiere participar. Armamos muy lindas cosas: 2 festivales de cine, 6 clases magistrales con los diferentes conservatorios y ya 5 muestras sobre la bicicleta no sólo en Buenos Aires, pero también en Rosario y en Tres Arroyos.

– ¿Cuál es la función del NIBA en una actualidad cada vez menos amigable para con los inmigrantes?
– Pienso que en Argentina hay una visión dividida sobre los inmigrantes. Hay una diferencia entre los que vienen del mismo continente y desde Europa. Es un contraste muy fuerte lo que veo. No pienso que el Instituto Holandés pueda cambiar algo o que tenga un rol ahí. Sí pienso que la cultura tiene un rol ahí. Cuando ves diferentes obras de teatro, música y arte de otros países, te abre la mente. Ahí estás más abierto al otro. Entendés que no existe solo tu punto de vista, que hay diferentes formas de ver el mundo. Y ahí se puede abrir también el espacio y compartirlo con otros, con extranjeros, con inmigrantes.