Luján Obrón, el flamenco que crece en Buenos Aires

Luján Obrón, el flamenco que crece en Buenos Aires

Texto: Gabriel Costa
Fotos: Gentileza Luján Obrón

“Dicen que no hace falta ser español para bailar bien flamenco”, suelta Luján Obrón, introspectiva. “El flamenco es de quien lo hace suyo”, reflexiona de espalda al escenario del Perro Andaluz, donde durante varias noches desplegó su arte.

Mientras aguarda la apertura de la temporada 2017 en este espacio cultural de San Telmo, se concentra en los últimos detalles de su nueva experiencia: la producción, junto a María de la Paz Salzano, de dos espectáculos de nivel internacional . “Por ahora vienen familiares y amigos a las presentaciones, pero hay mucho que construir con jóvenes y tenemos la necesidad de compartirlo. El flamenco es mucho más que lunares y peinetas”, propone.

Luján, en una de sus presentaciones.

Luján, en una de sus presentaciones.

Las raíces, los primeros pasos

El abuelo Abraham llegó a principios de Siglo XX desde Beirut, Líbano. El apellido, como en otras tantas historias migrantes, mutaría a Obrón por un error al momento del registro. “Mi ascendencia me conecta bastante con los orígenes del flamenco, que comenzó dentro de las tribus gitanas y terminó en Andalucía, el sur de España, donde reinaron los árabes durante 8 siglos”, explica la joven, con gran conocimiento del tema. Las raíces familiares se mezclan con vascos e italianos.

Su primer acercamiento al flamenco sería a los 10 años. “Mi mamá me llevó a bailar a un taller municipal, era por la tarde, había 6 viejas; yo no quería saber nada”, recuerda entre sonrisas. Sin embargo, lentamente aparecería el interés: “Comencé a probar, me gustó y tiempo después empecé a tomar clases en el Instituto de Sibila. Ella hizo su carrera en el Real Conservatorio de Madrid, formó su academia de danza española en Argentina, donde estudié y me egresé con 18 años”.

En su andar flamenco, Luján participó durante varios años en el ballet Al Andaluz, dirigido por Sibila Miatello, pero lo dejaría al comenzar su carrera universitaria en la UBA Derecho. Con el paso de la cursada, comenzó a sufrir su distancia con el baile: “Sentía que era una especie de vacío interior, me faltaba algo. Trabajaba, estudiaba, volvía a casa para comer… me faltaba algo”. El regreso sería inminente y se extendería durante 10 años, momento actual, en que empieza otra etapa.

Luján Obrón sobre el escenario.

Luján Obrón sobre el escenario.

Un arte, infinitas miradas

“El flamenco es una búsqueda interminable. Cuanto más aprendés, encontrás que cada vez hay más por conocer”, explica Luján, y luego precisa: “Lo importante es no frustarse, en un proceso de búsqueda personal las comparaciones son siempre difíciles”. En ese proceso, el día a día resulta fundamental: “Trabajo en un juzgado, soy media estructurada. ¿El flamenco? Pasa por otro lado: es una línea de fuga, me disperso, elijo cuándo lo quiero bailar”.

Dice que en este camino aprendió a trabajar en equipo, a ceder. Y ese crecimiento profesional también la llevó a pensar en la posibilidad de comenzar a producir. “Es parte de ese proceso personal que te contaba, quiero ir más allá en las expresiones”, analiza. Junto a María de la Paz Salzano se complementa en el trabajo de sus dos producciones: “Sinergia“, con el gran bailarín y coreógrafo español Manuel Liñan, y “Prisma Flamenco“, con 14 bailarines argentinos y 5 músicos en escena.

Mientras se acercan las fechas, continúa juntándose con sus amigos, algunos de ellos gitanos, a compartir momentos, esos que dice no cambiaría por el exterior.

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En la charla con Conventillo Babel, sobre el escenario de El Perro Andaluz.

Mutaciones del flamenco

– Participaste en presentaciones como “Transplantado”, “Arraigo”, “Lenguajes”. ¿Qué conexión existe entre el flamenco y la migración?
– A veces pienso que parece “Medianoche en París”, la película de Woody Allen: a principio de siglo XX los españoles vinieron al país imaginando una tierra prometida y 100 años después hay nietos bailarines que aspiran a viajar a España, como si fuese la tierra prometida del flamenco.

– ¿Cambió el flamenco en los últimos años?
– La danza española se compone de 4 estilos: folclore, escuela bolera, clásico español y flamenco. Lamentablemente los primeros tres están en peligro de extinción, mientras que el flamenco fue el único que se fue adaptando. La migración española en Centroamérica generó nuevas creaciones, se fusionó con ritmos latinos, aparecieron cambios en el compás, y se incorporaron instrumentos y elementos, como abanicos y el cajón peruano, que hicieron surgir nuevos bailes flamencos: guajiras, milongas, colombianas. Toda esta movida también impactó en España.

– ¿Pudiste viajar a España?
– Sí, cuando me recibí de abogada, gracias a la ayuda de mi mamá y también muchos ahorros míos. Conocí el flamenco de Madrid y el de Sevilla, fui varias veces a las mismas presentaciones. Algunas de ellas, me parecieron producciones estandarizadas, terminaba un show y cuando entraba otro público era exactamente lo mismo. Como si fuera una oficina del flamenco. En Buenos Aires se respira otro ambiente, el flamenco se vive de otra manera, hay una conexión muy fuerte entre los músicos y los bailarines, no se repiten las situaciones. Yo elijo lo que se genera acá y no lo cambiaría por nada del mundo.

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Campeones!

Luján participó con su pareja de baile en el programa televisivo “Hoy ganás vos” y, luego de 3 domingos, se consagraron campeones. “Fuimos a divertirnos, terminamos ganando”, resume. Clic acá para ver el video.

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Luján baila en la final del concurso.

¿Un baile?

“Alegrías de Cádiz” sobre la música “La tarde es caramelo”, del guitarrista Vicente Amigo. “Es el primero que aprendí, a los 12 años”, dice. Para verlo, clic acá!

Flamenco japonés

“En Japón hay una movida muy fuerte, también en Brasil es muy bailado. Si bien el flamenco viene de España, todo esto te lleva a pensar quién es el dueño entonces”, reflexiona. Luego, recomienda otro video y subraya: “Es lo que te decía, el flamenco es más que lunares y peinetas”.

Una revelación

Diego Jesús “El Totinero”, un niño argentino de 13 años que toca la guitarra flamenca como nadie.

Tres datos del flamenco

– El punteo de la guitarra eléctrica, que se escucha por ejemplo en el metal, viene de una técnica del flamenco.
– No hay canciones en el flamenco tradicional, son zapadas eternas.
– Paco de Lucía, el gran artista

Dos shows imperdibles!

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