Lyla Peng, la moda entre planos culturales

Lyla Peng, la moda entre planos culturales

Texto: Francisco Daza
Fotos: Gentileza Oscar Romagnoli

En la diáspora migratoria se encuentran con frecuencia procesos de asentamiento permanente en el país receptor, generando una riqueza multicultural en su territorio. Por ejemplo, en las calles de Buenos Aires se viven encuentros con historias y trayectorias de migrantes que han decidido echar raíces en este espacio y que configuran las dinámicas cotidianas de la Ciudad a través de sus experiencias de vida.

¿Qué sucede con los hijos de estas personas? Se encuentran en la ambivalencia entre dos planos culturales, el que los vincula a las tradiciones de origen de sus padres y al de la sociedad que los acoge. Esta es la historia de Lyla Peng, vestuarista argenchina, cuyos padres vinieron de Taiwán (por separado) en los ´70, concibiendo Latinoamérica como el futuro y queriendo dejar atrás el fantasma del comunismo.

La moda, sus influencias

“Quería algo que comunicara, que impactara, que fuera transgresor”. Lyla Peng

En charla con Conventillo Babel, Lyla cuenta que sus raíces y tradiciones orientales han influido en su fascinación por la moda: “Si ves las películas, los cuadros y objetos de arte, todo lo relacionado a la imagen de Oriente es impactante, todo con mucho detalle, como yo siempre digo muy ‘maximalista’. Eso me atrapó desde chiquita”.

De su vida cotidiana, recuerda: “Me gustaba cómo se vestían mis padres, me llamaba la atención las formas y los colores. Se juntaban mi mamá con mis tías a ver las novelas chinas que grababan en videocaseteras, me fascinaba ver esas novelas de época, los trajes, los ornamentos”. En su trabajo de producción de moda, Lyla refleja ese gusto: “Quería algo que comunicara, que impactara, que fuera transgresor”.

BlingBling, su propuesta

Lentamente Lyla se fue alejando del paradigma ofrecido por la industria de la moda, quería abordar y visibilizar a la mujer real, lejos de estereotipos que estandarizan la belleza. Organizó así su propio espacio, llamado BlingBling, siguiendo su instinto de la estética, focalizando su trabajo en la exclusividad.

“No es esa exclusividad de lo ‘top’, de lo ‘you are so cool’, es la exclusividad de decir ‘Mirá, esto es una prenda única’, que se manda hacer a medida, con telas especiales, con estampados que no se consiguen y bordados que no se hacen acá”, explica.

En su última producción, trabajó con chicas orientales, nacidas o criadas en Argentina, con componentes de ambas culturas.

Inició así a crear sus propias producciones, a su manera: “Trato de que las producciones siempre tengan un mensaje, en las últimas convoqué escritoras que aborden los temas de la mujer, la hermandad entre nosotras, el día de la madre, temas del feminismo”.

En la última producción trabajó con chicas orientales, nacidas o criadas en Argentina, con componentes de ambas culturas: “Siento que vivimos en dos universos, en nuestras casas se siguen manteniendo las tradiciones. De repente salís al mundo exterior y estás en Occidente”, define.

Mujeres empoderadas

Lyla dice que en ambas sociedades existen formas de opresión hacia la mujer y que trata de incentivar a las chicas orientales para que se sientan empoderadas y capaces de lograr lo que se propongan. Busca ser una referente usando su trayectoria en la moda, incentivándolas. “Siento que soy el puente entre la generación de mi padres y la de los jóvenes, me gusta que todo sea más vinculativo, lejos de estereotipos”, subraya.

En su trabajo de producción y asesoramiento se nota una marcada influencia de los brillos y el vestuario de la antigua China imperial en la que se pone atención a los detalles. “Acá estoy, soy mujer y me la banco, eso es”, concluye.

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+info sobre Lyla y su trabajo
BlingBling queda ubicado en Ciudad de la Paz 1894
Horarios de atención: lunes a sábados, de 11.30 a 20