Migrar, cosa de niños

Migrar, cosa de niños

“En la actualidad, 250 mil niños con ciudadanía norteamericana cuentan con un padre deportado por un motivo no criminal. Esto genera una crisis humanitaria no tenida en cuenta por el reciente decreto anunciado por la administración Obama para beneficiar a los sin papeles”.

El dato y posterior análisis lo lanza Eric Hershberg, director del Center for Latin American and Latino Studies (CLALS), en la conferencia magistral “La migración de niños no acompañados desde América Central a Estados Unidos. Contexto, Causas y Respuestas”, realizada el martes 9 de diciembre en el Centro Cultural Borges y a la que asistió Conventillo Babel.

No será el primer dato que genere escalofríos entre los presentes…

Panorama

Formado en economía política, Hershberg maneja un español impecable. Viene de mostrar ese mismo PPT en Los Ángeles y otras ciudades del estilo, donde aprovecha para intercambiar números, análisis o simples comentarios con líderes internacionales.

La conferencia de esta semana aquí, organizada por el instituto en Políticas de Migraciones Internacionales (UNTREF-DNM) y la Cátedra Estados Unidos de la Universidad de San Andrés, contó con el apoyo de la Embajada de Estados Unidos en la Argentina.

En la pantalla, un gráfico de barras muestra un paralelo entre migrantes solos y acompañados. Desde 2009 a 2014 aparece un aumento gradual de los acompañados. Sin embargo, en el triángulo norte (conformado por El Salvador, Guatemala y Honduras) el índice de viajantes solos se dispara en este último año. En tanto, en México los números se mantienen estables en todo el período.

El también profesor de Gobierno en la American University dice que los republicanos manejaban una hipótesis sobre el crecimiento de niños migrantes: las nuevas generaciones sabían que Obama aprobaría la medida, entonces se lanzaron a la aventura. Pero su investigación le impide a Hershberg aprobar esa postura. Para él, algo está pasando en la región, en las comunidades de origen, que impulsa el alza de solicitudes de asilo…

Principales motivos

  • En San Pedro Sula, Honduras, el gran problema son las pandillas, las redes criminales  de las zonas suburbanas que cada día le ganan territorio al Estado y que amplían la brecha de homicidios.
  • El triángulo norte es un corredor de drogas explotado por las redes de narcotráfico.
  • Los desastres naturales empeorarán en la región y las consecuencias serán devastadoras, principalmente porque los países no están preparados. “Están resignados a las catástrofes”, indicó Hershberg tras conversar con especialistas del área.
  • Se genera una exclusión social por dos motivos: por un lado, gran parte de la población no puede ingresar al campo laboral por su preparación, y por otro lado, hay una descomposición del Estado.
  • Se registran cada vez más casos de violencia doméstica, lo que lleva al aumento en el pedido de asilo.
  • Existe una carencia de ayuda externa.

 

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Eric Hershberg en la conferencia “La migración de niños no acompañados desde América Central a Estados Unidos. Contexto, Causas y Respuestas”

Lo que viene

Hershberg marca un círculo vicioso: las  deportaciones generaron (y generan) nuevos integrantes delictivos en las maras, que es de donde muchos intentan huir. Es decir, aparece un grave problema de reintegración, sobre todo en Guatemala y El Salvador.

Solo en 2014 se registraron 65 mil niños migrantes sin padres. “La legislación indica que si es mexicano, se lo regresa de inmediato a su lugar de origen. Pero si proviene de otro país, se evalúa su caso y mientras se lo deja libre en suelo norteamericano. Entonces el niño aprovecha y va en busca de su familia, que ya está instalada”, explica el especialista. Los números que muestra en su presentación dejan ver que las máximas concentraciones se registran en Texas (6.217), California (4.680), New York (4.244) y Florida (4.322). “Faltan abogados. Si un niño habla con uno, tiene 50% de chances de quedarse, pero si no lo hace sus posibilidades se reducen a un 10%”, agrega Hershberg.

En sus tres primeros años fiscales, la administración Obama deportó 1.5 millones de inmigrantes. “Existe una teoría que sostiene que el presidente quería mostrarse duro en este sentido para lograr la simpatía de los republicanos y, luego sí, generar políticas orientadas a una lógica demócrata. La realidad muestra que no sucedió”, marca el orador.

El panorama asoma difícil: con Estados sin recursos, países vulnerables convertidos en plataformas de narcos, agregadas a las cuestiones históricas y de desigualdad en la región. Inclusive la incorporación psicosocial de los niños con padres deportados aparece mucho más difícil.

¿Qué pasará tras el decreto Obama? El 15 de enero se realizará en EEUU un encuentro entre distintos especialistas para abordar la cuestión. Sin embargo, Hershberg anticipa que las cámaras de representantes, ahora más cercanas a la derecha, intentarán bloquear cualquier aplicación posible de la norma. “En distintos Estados habrá dificultades para que se implemente. Por ejemplo, te permitirán acceder al trabajo, pero no sacar tu licencia de conducir para llegar a él”.  Y luego cierra: “Se vienen años de pelea”.

Texto: Gabriel Costa
Foto: Seminario