Música como puente cultural: un argentino calabrés

Música como puente cultural: un argentino calabrés

Texto y foto: Noelia Serra

Se suele decir que las cosas que aprendemos de pequeños son las que más profundamente llevamos atesoradas a lo largo de nuestra vida y las que posiblemente marquen nuestro camino. Formar parte de una colectividad y sentir desde pequeños esa conexión tan particular con una cultura heredada es, sin lugar a dudas, uno de esos sentimientos que nos acompañan para siempre.

Antonio Ochiatto es argentino, hijo de calabreses y uno de los principales referentes de la música regional calabresa. Fue criado durante mucho tiempo por sus abuelos y asegura que ellos le enseñaron a mamar todo lo que tiene que ver con la colectividad italiana. Comenzó a los 15 y ya lleva 35 años entreteniendo a la enorme colectividad del sur de Italia que está presente en la Argentina.

¿Cómo comenzó tu camino en la música italiana?
-Cuando comencé a cantar me iba a dedicar a la parte lírica, en un momento incluso canté melódico, hasta que en 1983 surgió la posibilidad de participar en el Teatro Coliseo, en una Settimana di Calabria y ahí es cuando el maestro Luis Carniglia me convocó para ver si podíamos armar algo regional. Como yo tenía tanto contacto con los abuelos, con la colectividad y también manejo el dialecto, comencé a hacer música regional de Italia, especialmente de Calabria. Si bien de vez en cuando hacemos otra cosita, lo mío es esto.

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Casi 21 años lleva Antonio en su programa de radio Ricordi di Italia, los domingos, de 9 a 13 hs, en Radio Federal AM 810. Allí realiza un homenaje a la música y la cultura calabresa. Un espacio de encuentro para toda la colectividad y para mantener vigentes las raíces de un pasado común.

¿Qué te genera seguir trasmitiendo actualmente la música de los orígenes de tu familia?
-La verdad que me siento muy a gusto, creo que es la mejor forma de honrar a nuestros inmigrantes, nuestros antepasados, que hicieron grande la Argentina, que tuvieron que dejar su tierra, desarraigarse, dejando seres queridos y venir aquí, encontrándose con un país que los recibió con los brazos abiertos. Yo me siento uno más de ellos. Soy argentino pero me siento también calabrés. Incluso cuando estoy allá me dicen que parezco calabrés como ellos. Creo que lo que hago es la mejor forma de poder rendir homenaje a ellos y traer en el recuerdo la música que dejaron en algún momento. Hoy en día le cantamos en especial para los más grandes pero creemos que con el tiempo se van a ir acercando también los jóvenes.

¿Cuáles son las canciones calabresas que no podés dejar de cantar en una fiesta de la colectividad?
La mayoría son temas nostálgicos, canciones que hablan del pueblo, como Calabria Mia, Calabría Amada, Paeisello mio ti ricordo. También las tarantelas, por supuesto, que son muchas y muy variadas. Aquí en la Argentina hubo un gran embajador de la música calabresa que fue Domingo Ventricci, conocido como el zorzal calabrés que desde 1927 alegró a la colectividad con la Hora Calabresa. Hoy, nosotros somos continuadores de todo eso.