Pulmu Heinonen: una vida literaria de raíces finlandeses

Pulmu Heinonen: una vida literaria de raíces finlandeses

Texto y fotos: Melissa Kuris

Sentada en un sillón de su casa, Pulmu Heinonen suspira alegremente. “Lo disfruto muchísimo. Revivo cada viaje, cada historia”, revela sobre los sentimientos que aparecen cada vez que escribe. Sus creaciones están desperdigadas por la mesa de cristal y una sonrisa casi nostálgica aparece en su rostro. “Cuando escribo, vivo en otro mundo”, confiesa.

Pulmu Heinonen es descendiente de finlandeses y, a pesar de haber nacido en Argentina, lleva con orgullo sus raíces familiares. Tanto es así que cuando tuvo la oportunidad, se embarcó en un viaje al país de su ascendientes para estudiar varios años.

En la escritura, Pulmu encontró un modo de revisitar sus hazañas, de compartir su cultura y de mantener vivo el comienzo de su familia que, tantos años atrás, había empezado a forjarse en el país. Con esos propósitos nacieron “De viaje con mi abuela”, “ Inmigrantes finlandeses en Argentina” y “El inmigrante, un destino en la Argentina”. Actualmente, a sus más de 80 años, comparte la historia de su vida con Conventillo Babel.

Pulmu Heinonen conventillo babel

– ¿Cómo inició tu pasión por la escritura?
– Siempre me gustó escribir, pero empecé formalmente después de los 65 años. Durante 40 años, mi papá se comunicó con su madre en Finlandia cada 10 días por carta. Todos esos recuerdos estaban guardados: las copias de las de mi papá y las originales de mi abuela. Siempre recuerdo cuando decía que quería escribir sus memorias, pero se enfermó y no alcanzó. Yo tenía muchos elementos, así que decidí ponerme con eso: el primer libro que escribí fue justamente “El inmigrante, un destino en la Argentina”. Fue una forma de mantener viva la memoria.

– ¿Cómo fue el proceso de escritura?
– Mi intención era escribirlo en finlandés y publicarlo allá, pero mi hijo me dijo que estaba trabajando mucho por algo que ni mis nietos ni mis sobrinos iban a entender. Así que empecé a escribirlo en castellano. Por eso también tiene una tirada tan corta, porque era destinado a la familia. Todos siempre me preguntaban de dónde venimos, acá está la respuesta.

– También escribiste “Inmigrantes finlandeses en la Argentina”, con Marjatta Nieminen.
– Ese libro nació cuando nos encontramos en Finlandia, en el Instituto de las Migraciones. Nos comentaron que se iba a cumplir el centenario de la primera migración finlandesa, por lo que decidimos escribir sobre los inmigrantes. Marjiatta es antropóloga y fue la que hizo la entrevistas a los descendientes. Yo escribí la parte de las relaciones comerciales y diplomáticas entre Finlandia y la Argentina, porque siempre supe mucho de eso, mi papá trabajaba en el área.

– ¿Cómo surgió tu tercer libro?
– Mis nietos cada vez que me iba de viaje marcaban en el mapamundi con un hilo todos los lugares por los que había ido y les encantaba saber de mis viajes. Lo hice sobre todo para la descendencia, para mis nietos. Por eso se llama “Por el mundo con mi abuela”, es una forma de que me tengan con ellos todo el tiempo.

– ¿Qué aprendiste al visitar tantas culturas?
– Que hay que estar agradecido de que tenés algo de lo que preocuparte. Y después aprendés que hay otro mundo, no es solo el que la noticia nos muestra. La vida es más que solo datos, estadísticas. Y los años que me quedan voy a seguir viviendo esos viajes.

– ¿Sobre qué pensás escribir ahora?
– Estoy trabajando en un borrador de historias de mi pueblo chico, en el que aparentemente no pasa nada, pero sucede todo lo contrario. Mi hijo me dice que este tiene que ser una publicación póstuma, sino me van a correr. Son cuentos de diferentes personajes y cosas que ocurrieron en el pueblo.