Quindim: dulce con triple cultura

Quindim: dulce con triple cultura

Texto: Melissa Kuris
Foto

Todo dulce es más rico cuando tiene un poco de historia. Conocer el misterio detrás de los ingredientes puede ser hasta igual de satisfaciente que probar la delicia misma, y si al origen se le agrega un poco de controversia, mejor todavía.

El quindim es un dulce típico brasilero hecho a bases de yemas de huevo, azúcar y coco rallado. Aunque sus ingredientes y preparación son bastante precisos, la historia sobre su nacimiento no lo es tanto ya que hay quienes dicen que se originó en Brasil y otros que mencionan que la receta original proviene de Portugal.

Los que se inclinan por atribuir una raíz portuguesa al postre, lo hacen —no erróneamente— al mencionar que fue creado en un antiguo convento de monjas de la ciudad de Leiria. Dichas religiosas solían utilizar las claras de huevo para engomar sus uniformes y, para no desperdiciar las varias yemas que no usaban, crearon una receta que las contuviera como principal ingrediente.

Las “brisa do lis” —como se bautizó a la creación— tienen una única pero importante diferencia con los quindins: llevan almendras molidas en vez del coco rallado. Es esa pequeña disparidad la que lleva a muchos, en su mayoría brasileros, a afirmar que el país de origen del quindim es Brasil. Claro que para fundamentar su afirmativa se apoyan en que el dulce es el alimento sagrado de Oxum (diosa del Batuque, la religión afro-brasilera de Rio Grande do Sul que adora a los Orixás).

Dejando de lado las controversias que existen únicamente porque ambas quieren ser la patria fundadora de esta delicia y observándolo objetivamente, hay que reconocer que el quindim es un dulce con triple cultura: originado en Portugal, viajó hasta Brasil donde recibió el ingrediente que lo distingue de su primo lusitano y fue bautizado por la cultura africana con el apropiado nombre de “encanto”.

¿Querés aprender a preparar quindim?

Vas a necesitar:
• 1 taza de agua
• 150 gr de azúcar
• ½ cuchara de sopa de manteca
• 12 yemas pasadas por el colador
• 400 gr de coco rallado
• Moldes (de tarteleta o muffins)

Preparación
– En una olla a fuego alto mezclar el agua y el azúcar hasta que este último se disuelva. Hervir por cinco minutos hasta obtener un caldo espeso y, luego, agregar la manteca y revolver. Retirar del fuego y dejar enfriar.
– Una vez hecho eso, mezclar a fuego medio el coco rallado con las yemas y el caldo de azúcar anteriormente preparado hasta lograr una mezcla uniforme.
– Colocar la preparación en los moldes previamente enmantecados y llevar al horno en baño maría por 30 – 35 minutos. Dejarlos enfriar y desmoldarlos y están listos para servir.