Rusos: inmigración y poesía

Rusos: inmigración y poesía

Texto: Manuel Migoya

El trauma que puede suponer el abandono de la patria produce profundos efectos en el alma humana. Y muchas veces eso se ha visto reflejado en el arte. Pero no sólo lo emigrados lo muestran, también algunos locales saben hacerles honor. Acá unos breves poemas de autores argentinos o rusos sobre la condición de éstos en nuestro país:

Leopoldo Lugones, en “Oda a los ganados y las mieses” escribe:

“Pasa el ruso Elías
Con su gabán eslavo y con sus botas,
En la yegua cebruna que ha vendido
Al cartero rural de la colonia,
Manso vecino que fielmente guarda
Su sábado y sus raras ceremonias,
Con sencillez sumisa respetan
Porque es trabajador y a nadie estorba”.

Alfredo Bufano supo también cantar a los inmigrantes y en su poema titulado “En el día de la recolección de frutos”, se refiere a los rusos de la siguiente forma:

“Salud, hijos del Volga y de Siberia,
y de todas las tierras que ayer fueron del Zar;
salud, mas no al que viene
haciendo tremolar
banderas empapadas de sangre, fuego y muerte
sino al que viene a amar y trabajar,
y al que llega con sed de justicia
o fatigado en busca de un regazo cordial;
porque esta tierra nuestra, grande, sagrada y bella,
también la damos para descansar”.

El inmigrante Jacobo Fijman, escribió:

“¡Ah! Yo soy uno de esos caminantes
Que aún no han encontrado su camino;
Pero he gustado un luminoso vino
en huertos generosos y fragantes”.