La Ciudad disfruta de un buen sabor africano

La Ciudad disfruta de un buen sabor africano

Texto: Francisco Daza
Fotos: Francisco Daza y Gentileza El buen sabor africano

Las migraciones, con sus tránsitos y permanencias, han mantenido su dinamismo al preservar en quienes las realizamos los sueños e ilusiones que surgieron en algún momento en nuestras tierras natales.

Esta es la historia de Maxime Tankouo, camerunés radicado en Argentina desde 2002, que después de incesantes luchas relacionadas con la adaptación social en este país, consolidó su estadía por medio de la difusión de los saberes gastronómicos de su país, a través de su restaurante El buen sabor africano.

Adornado con máscaras y tapices que representan rasgos de la cultura originaria de Maxime, este establecimiento es una alternativa a las ya tradicionales ofertas culinarias de la Ciudad. Es un espacio pequeño pero acogedor, que guarda en sus paredes el reconocimiento (artículos de prensa, fotografías, distinciones) a los años de dedicación en torno a la difusión de la cocina africana.

Aventura en Buenos Aires

Exquisiteces de El buen sabor africano

Maxime llegó a la Argentina por turismo, pero pasó el tiempo y se quedó. “Si quería seguir, debía encontrar una forma de mantenerme, debía ser algo inmediato”, reconoce. El restaurante aún no estaba entre sus planes, por lo que un maxikiosco le sirvió como base para expandir sus relaciones sociales.

“Al principio me costó mucho, aceptar la cultura, sociabilizarme, no éramos bien recibidos como ahora, mis amigos me visitaban en casa, cocinaba en los cumpleaños y fue ahí cuando surgió la idea de colocar el restaurante, pero todavía lo veía como algo lejano a pesar que tenía una buena base”, cuenta Maxime, rescatando los lazos con los amigos, quienes hicieron posible que se lanzara al mundo gastronómico.

Frente a su incursión en la cocina, comenta: “Desde chiquitos, nuestra mamá nos enseñaba y nos invitaba a participar de la cocina, son recuerdos desde los 8 años”. A pesar de tener una estabilidad económica y social a través de su negocio de comida, Maxime enfatiza: “Cada etapa ha tenido sus dificultades, muchas veces preparaba platos y no los vendía, me los comía yo, no podía abandonar, era todo o nada. Tuve la suerte de que cada persona que venía a probar los platos regresaba con más gente”.

Sabores africanos

La cocina africana tiene rasgos distintivos que la diferencia de las demás expresiones culinarias. Desde las materias primas (donde se aprovechan todas las partes del tubérculo, como por ejemplo la mandioca), la ubicación de las carnes (en este caso serían acompañantes) hasta los largos tiempos de cocción, garantizan una experiencia gustativa diferente y representativa de los sabores de las 250 etnias existentes en Camerún.

Además, la cocina de Maxime no tiene conservantes ni harinas, focaliza sus preparaciones manipulando las verduras (base de apio, puerro y perejil) de diferentes maneras, enfatizando en los cambios que tienen los platos al usar alimentos en su estado natural.

Maxime detrás de la barra de El buen sabor africano

Hasta la fecha, Maxime sigue probando y buscando ingredientes: “La gastronomía es un arte, es algo que acepté, era lo mío pero no lo sabía…ahora voy a los lugares donde venden especias, vengo de un país donde ellas son el principal motor de la comida”.

Cambios y expectativas

Maxime tiene el anhelo de que más personas de su Continente se atrevan a crear emprendimientos para así poder difundir la cultura. “Hoy en día hay consumo de todo, antes todo era una innovación para los argentinos y también para los demás latinos. Han habido muchísimos cambios, quince años atrás la gente no se relacionaba con nosotros, ahora se solidariza en muchos aspectos, es una alegría ver a un paisano por la calle con una familia ya organizada, sin embargo no todos nos aceptan”, explica.

“Nuestra forma de integrarnos es aguantando, relacionarse no es solo poblar, debe ser con sustentos. La difusión cultural también puede ser a través de la música, siempre digo que hay que hacerlo bien, antes de recibir a mi primer cliente yo lucho contra el prejuicio, no puedo hacer las cosas a medias, cualquier cosa que hagas debes hacerla bien”, enfatiza.

Para concluir, deja claro “El primer paso es aceptar la cultura argentina, si no va a ser difícil que te acepten a ti, hay que aflojar, cuando aceptas ves el lado B”.

Dónde queda El Buen sabor africano?

Camargo 296 – Villa Crespo
Martes a viernes a las 20.30h. Sábados de 12.45 a 16 y de 20.30 a 2h. Domingos y lunes: Cerrado
(Sugerimos hacer reservas con antelación para las 20.30 o 21h)
Teléfono: 4854 8800 / E-mail: info@elbuensaborafricano.com.ar
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