Un mes democrático

Mientras que varios países se organizan para celebrar Halloween y otros ya empiezan con arreglos navideños, algunas naciones latinoamericanas se preparan para otro tipo de actividad: las elecciones. Octubre fue testigo de las votaciones presidenciales de Brasil y Bolivia, y también lo será de las de Uruguay.
En Brasil, los comicios se desarrollaron el 5. Más de 142 millones de ciudadanos de todas partes del país eligieron a aquel que pensaban el mejor representante. Pero los votantes no se restringieron a los límites nacionales. Se calcula que 354.000 personas distribuidas en diferentes naciones estaban habilitadas para colaborar con la toma de esa importante decisión, de las cuales alrededor de 6000 lo hicieron en Argentina.
Ese domingo lluvioso, más de 5300 brasileros circularon por las calles porteñas para llegar a su destino: el Centro Cultural Brasil-Argentina. Eran prácticamente los únicos bajo la lluvia torrencial, demostrando que sin importar las adversidades, cumplirían con su deber. El resto de los votantes se repartieron entre las provincias de Mendoza y Córdoba.
Los resultados emitidos a la noche de ese mismo día mostraron que con un 41.59%, la actual presidente Dilma Rousseff (Partido de los Trabajadores) se enfrentará con Aécio Neves (Partido de la Social Democracia Brasilera), que obtuvo un 33.55%, en el ballotage el día 26 del presente mes.
Bolivia fue un caso diferente. El sol brillaba en la ciudad donde más de 120.000 bolivianos se habían anotado para cumplir su deber cívico este 12 de octubre. En su país natal, aproximadamente seis millones de votantes estaban convocados para depositar su papeleta a lo largo del día. Las elecciones se cerraron a las 20.00, y dos horas más tarde se dieron a conocer los resultados: Evo Morales va por su tercer mandato consecutivo con más de un 60% de los votos.
A la par del segundo turno de las votaciones brasileras, Uruguay estará eligiendo en primera instancia al presidente de su país el próximo 26. Pero a diferencia de los casos anteriores, los uruguayos residentes en el exterior no podrán votar en su país de domicilio. Solo podrán hacerlo aquellos que puedan financiar los gastos para trasladarse ese día a la nación charrúa.

 

Texto: Melissa Kuris