Una visita a la Asociación Hungária

Una visita a la Asociación Hungária

Texto: Francisco Daza
Fotos: Gentileza Carolina Gonzalez

La diáspora migratoria como producto de las grandes guerras trae consigo rupturas socioculturales que en la mayoría de casos impide crear nexos con la tierra que se deja.

La colectividad Húngara llega a la Argentina huyendo de los conflictos mundiales que azotaron el territorio europeo durante el siglo pasado. En tanto, la vigencia de su asentamiento en el país ha sido producto de estrategias promovidas desde el Asociación Húngara: Hungária para mantener y difundir la lengua junto a las costumbres y tradiciones de origen.

Continuidad generacional

Toparse con la cotidianidad de esta asociación cultural es presenciar la manera en que grandes y chicos se unen en torno a la transmisión de saberes. Es precisamente lo que cuenta Zaha Alexandra, vicepresidenta de la entidad, en charla con Conventillo Babel.

Jóvenes y adultos de la colectividad se mezclan en la Asociación.

A partir de 1965, cuenta Zaha, se comienzan a reunir las familias húngaras migrantes para bailar folklor. Después de varias reubicaciones, se entiende necesario el traspaso generacional de conocimientos por medio de la educación, creándose así el colegio Húngaro.

Ida y vuelta

“Desde 1989 tenemos un programa de becas para enviar a los chicos a Hungría y estudiar por un año hungarología. Los estamos educando precisamente para que tengan conocimiento sobre sus raíces”, explica la referente de la colectividad.

Del lado contrario, a través del gobierno húngaro se ha fomentado programas para que en la diáspora existan raíces húngaras, enviando instructores de idioma y bailes de forma permanente. “Desde la comunidad incentivamos a los padres para que traigan a los chicos, ellos ven que hay un ambiente sano y se espera que con el tiempo vengan por su cuenta”, agrega.

Decoración en la sede BsAs

Mezcla cultural

Las actividades culturales que se hacen en la asociación también están dirigidas a quienes no hacemos parte del colectivo. “En Palermo, una vez por mes, viernes o sábados en la noche, hay Táncház, que es la peña folklórica en la que los argentinos se integran a la cultura Húngara”, promociona Zaha.

También allí se imparten clases de idioma y danza húngaros para personas externas que estén interesadas en adentrarse en esta cultura. “Para bailar no hay que conocer el idioma, tenemos que abrirnos para dar a conocer nuestra cultura”, agrega.

La Asociación Húngara: Hungária es un espacio concurrido: mientras los mayores se reúnen para compartir alrededor de la comida, los más chicos realizan actividades de baile, deportes o de scout. Las raíces y las estrategias que se crean y promueven para preservar la cultura húngara hacen posible que se visibilice la presencia de esta colectividad en la Ciudad.

Las reuniones permanentes generan dinámicas de integración en las cuales los húngaros comparten sus historias de vida y comparten con los más chicos sus saberes en el marco de su coyuntura migratoria. Tal y como concluye Alexandra: “Donde hay dos Húngaros, hay tres opiniones”.

DONDE QUEDA?
Asociación Húngara: Hungária: Juncal 4250, Olivos
Asociación de los Húngaros Católicos: Aráoz 1857

AGENDALO!
El próximo 20 de agosto (fecha patria en honor a San Esteban) habrá presentaciones abiertas al público. En el evento Postales de Hungría, se reunirán en un mismo espacio grupos artísticos de baile y canto en la sede de Palermo.

EL DATO!
En Húngaro, se escribe primero el apellido antes que el nombre