Varenikes: cruzando fronteras

Es común encontrar recetas cuyos orígenes no se conocen, cuyas fronteras están desdibujadas y cuyas patrias están unidas por la delicia de un manjar del que todos reclaman su autoría. Los Varenikes son un plato típico de la cocina judía y de Europa del Este, y su creación está dividida entre Polonia, Rusia y Ucrania.

Esos pueblos, mayormente agricultores, utilizaban recetas sencillas en las que solamente necesitaban productos que ellos mismos producían. En la actualidad, los ingredientes pueden ser conseguidos en los mercados y hay incluso unos trucos para facilitar aún más su producción.

Estas delicias de papa y cebolla son habitualmente consumidas en invierno, pero no hay ningún impedimento para hacerlas también en las restantes estaciones. Te invitamos a probar esta sabrosa receta y a entender por qué tres países distintos afirman ser sus creadores.

¿Qué necesitás para preparar Varenikes?

Para la masa es necesario:
• 2 huevos
• 2 tazas de harina común (4 ceros)
• Agua tibia
• 2 cucharadas de aceite
• 1 cucharadita de sal

Para el relleno:
• 1 kg de puré de papas
• 3 cebollas picadas
• Aceite (cantidad necesaria)
• Sal (cantidad necesaria)
• Pimienta (cantidad necesaria)

¿Cómo preparar Varenikes?

En un bol mezclá la harina, los huevos, el aceite y la sal. Agregá agua hasta que se forme una masa similar a la de los fideos y cubrí la mezcla para que descanse durante 20 minutos.

Para que no se haga larga la espera, prepará el relleno mientras. Para eso tenés que hervir las papas para hacer un puré y rehogar las cebollas para luego incorporarlas a la mezcla, agregando sal y pimienta a gusto.

Una vez terminados los 20 minutos, hacé bollitos individuales con la masa y estirá cada uno para formar un círculo. Rellenalos con la mezcla de papas y cebolla y cerrá cada varenike uniendo los dos extremos y aplastándolos para que no se vuelva a abrir. Luego solo resta cocinarlos en agua con sal hasta que floten en la superficie y servirlos con cebolla rehogada o manteca y pimienta.

Dato: Si no se quiere perder demasiado tiempo con la masa, se puede utilizar las tapas para empanadas que venden en cualquier supermercado. El resultado es casi el mismo, pero el tiempo de preparación es menor.

Texto: Melissa Kuris