Gringo: verde que te quiero verde

Gringo: verde que te quiero verde

Texto: Melissa Kuris
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Hay palabras que se incorporan rápidamente a los vocabularios sin siquiera un segundo de duda. Palabras que comienzan a formar parte del cotidiano y que pierden, lentamente, su origen hasta que son usadas como si siempre hubieran estado ahí. Algunas son simples adaptaciones con raíces en otros idiomas, pero otras surgen a través de historias, de errores, de tragedias y comedias.

Es natural escuchar en los países de habla hispana el término “gringo” para referirse a un extranjero. Si bien algunos lo usan de forma despectiva, para varios ya es una expresión cariñosa con la que llamar a un amigo o amiga que no proviene de la misma patria que uno, pero lo que se desconoce es cómo comenzó a servir de referencia para esos casos.

Hay quienes afirman que su origen viene de la palabra española “griegos”, forma con la que se solía llamar a los extranjeros a partir de la frase romana “graecum est, non potest legi” (está en griego y no puede ser leído). El término se habría deformado a grigos hasta posteriormente asentarse en gringos para denominar a aquellas personas cuyo idioma no solemos comprender.

Pero esa es solo una de las versiones. Otros relatos aseguran, aunque con algunas variaciones en su historia, que el término surgió por primera en una guerra entre mexicanos y estadounidenses. La primera dice que en la batalla de El Álamo, que tuvo lugar en Texas en 1836, los mexicanos le gritaban al ejército estadounidense –que vestían uniformes de camuflaje verdes– “green go” (verdes váyanse) que se pronuncia como “gringo”.

Una segunda, muy similar, dice que durante la guerra, los batallones estadounidenses estaban separados por colores: el batallón “blue” (azul), el “red” (rojo), el “green” (verde), entre otros. En el campo de batalla, el comandante le gritaba al batallón verde “Green go!”, frase que los mexicanos imitaban jocosamente hasta denominar al ejército enemigo como “gringo”, por la fonética de la expresión.

Otra cuenta que fue durante la guerra méxico-estadounidense de 1845-1847, cuando un grupo de soldados mexicanos escucharon al ejército estadounidense cantando una canción llamada “Green Grow the Lilacs” (verdes crecen las lilas) y como una deformación de la misma habría surgido la expresión “gringos”.

Una última versión no tiene presente ninguna guerra y cuenta que un administrador de las compañías bananeras centroamericanas se apellidaba Green y sus métodos de trabajo eran cuestionados por los obreros. Cansados de soportar las imposiciones de Green, comenzaron a gritarle “Green go home!” (Green vuelve a tu patria).

Como con varios términos adoptados, la historia sobre su origen no es única y queda en cada uno elegir cuál de todas es la que realmente cree verdadera.