Volver a Italia a través de la música

Volver a Italia a través de la música

Un silencio profundo invade la sala tras los aplausos, justo cuando la dama se acerca al borde del escenario a paso lento y se sienta sobre unas cajas rodeadas por unas cuerdas desordenadas, estamos cerca del puerto. “De no ser por la música, podríamos olvidarnos de la vida, no retener nada del pasado. Pero nos persigue con un cierto ámbito familiar”, suelta en tono reflexivo esa figura de vestido negro con una voz dulce, que invita a un escalofrío de emoción.

Ella es Mariela Passeri, una cantante y actriz completa: buena voz, extrovertida y fina. La acompañan en sintonía los hermanos Martínez Castro, Francisco y Rodrigo. Juntos forman Zum Zum trío, el grupo que interpretó el martes 17 de febrero Postales Italianas, en el Teatro Picadero.

La obra es un emotivo recorrido por la música italiana de todas las épocas, desde las canzonettas napolitanas y serenatas romanas, a los bellos clásicos. Según se auto describe, “Postales Italianas propone un viaje a las raíces de nuestra propia identidad cultural”. Y lo logra, acompañado por un delicioso acompañamiento en piano, guitarra y flauta.

En las 16 canciones que incluyó el repertorio, entre ellas Ma che freddo fa, Zingara, Cartoline, L ultimo tram, el público quedó atrapado en un juego de sentimientos, mezcla de nostalgia y humor, consagrando el espectáculo con aplausos luego de cada interpretación.

La reminiscencia a una abuela Giulia, al primer abrigo, a las canciones de cuna, acompañado de imágenes proyectadas de cartoline postale, mantel cuadriculado rojo, fotos de familia en blanco y negro, logran acercar al máximo a aquel sentimiento de quien abandona su tierra. “Como quien llega de largo viaje, me meto adentro del ropero y recuerdo a mamá”, dice Passeri en una introducción.

Pero el juego constante que propone el trío, muchas veces a través de pequeñas representaciones absurdas, permite que la obra no quede envuelta en un manto de tristeza. Al contrario, el ambiente cambia constantemente y sorprende al público, siempre guiado de un hilo inmigratorio.

Non ti dimenticare, no se olvide: il tempo passa, el tiempo pasa. A veces, propuestas como Postales Italianas permiten, en ese apuro del tiempo en que vivimos, volver a los viejos tiempos, volver a la vieja Italia.

 

Texto y foto: Gabriel Costa